miércoles, 4 de noviembre de 2020

Protagonista: la muerte

 

Diálogo con la muerte

Hay clásicos del cine universal en los que la muerte es la protagonista de la gran pantalla. Recordemos la célebre partida de ajedrez en El séptimo sello (Ingman Bergman, 1957), que se desarrolla durante la peste negra en la Europa medieval. En este film se entrecruzaban el plano real y el alegórico, la finalidad era contar la historia fantástica de un caballero de las Cruzadas -interpretado por Max Von Sydow- que buscaba respuesta a la existencia de Dios y el sentido de su vida. También en Ordet ("La palabra", de Carl Theodor Dreyer, 1955), la joven Inger muerta tras un parto, resucita milagrosamente después de que su hija se lo pida a Dios.

 

Para mí solo, una plegaria premonitoria

El film Macario (Roberto Gavaldón, 1960) es uno de los grandes títulos del cine mexicano, en él vemos en primer plano a la muerte en diálogo con un humilde leñador. Esta película se ambienta en la época del Virreinato de la Nueva España, durante el siglo XVIII en la víspera del Día de los Muertos. Macario narra la historia de un pobre aldeano que a duras penas saca adelante a su familia, un día expresa a su mujer el deseo de comerse él solo un pavo sin compartirlo con nadie. Lejos del egoísmo, el deseo de Macario se acerca más al anhelo de un minuto en su vida sin sufrir por la subsistencia. La mujer roba un pavo para su marido en la granja de una familia rica y este acto desencadena un extraordinario relato fantástico, basado en conocidas fuentes literarias como la novela de Bruno Traven y el cuento "La muerte madrina" de los Hermanos Grimm.

 

Más allá de la superstición, lo ultraterrenal

Más allá de la fantasía, Macario es también una narración fabulesca en la cual los espectadores vamos a recibir una lección moral. Al alejarse de su familia para comer solo, Macario se encuentra con 3 enigmáticas personalidades: el Diablo, Dios y la Muerte. El humilde vendedor de leña decide compartir con esta última su banquete solitario, y a cambio ella, agradecida, le entrega un agua curativa que le ayudará a mejorar su situación económica. Nos podemos preguntar porqué Macario comparte con la Muerte su comida, y deja fuera a Dios y al Diablo. En cierto modo, la Muerte se presenta en el film como un elemento catalizador de un recorrido personal, un proceso espiritual de descubrimiento del valor de compartir (un alimento, un destino, un don).  Macario adquiere la facultad de curar y se consagra a los pobres, pero su éxito despierta la envidia del médico local. Las autoridades destruyen el líquido milagroso que la Muerte había entregado a Macario, poniendo en evidencia la opresión que sufren las clases populares. En este contexto, la Muerte no se define como un personaje macabro, sino misterioso e impredecible.


La vanidad de la existencia
El film está construido a partir de imágenes y escenas neorrealistas, mostrando las condiciones auténticas de la sociedad a través de los rostros de personajes sencillos, extraidos de la vida real, cuidadosas localizaciones y largos planos secuencia (como aquellos en los que se muestran los elementos del folklore nacional mexicano con su particular iconografía). La linealidad argumental se combina con las luces y sombras del cine en blanco y negro, construyendo un relato onírico lleno de alegorías. En Macario se propone, a través de fotogramas de gran plasticidad y textura, que nuestras almas son como velas que se van consumiendo a lo largo de la vida, y que solo alcanzan sentido al mantener viva su llama. La escena de las grutas es la más reconocida de la película.


El Diablo

La metáfora del sueño de Macario nos remite al topoi petrarquista de la vida como un momento pasajero, una ilusión, una breve pieza de teatro cuyo director es Dios. El film termina regresando donde Macario había compartido su pavo con la Muerte. El indígena es encontrado en el bosque pacíficamente muerto, como dormido, junto a un gualojote dividido en dos mitades, una parte ya comida y la otra sin tocar. Asimismo, la tradición romántica de la "muerte dulce" (porque la persona que fallece no sufre), en este largometraje es un elemento final impactante, una epifanía o revelación característica del realismo mágico. De ahí que el espectador se pregunte si todo el relato fílmico responde a una ensoñación de Macario previa a su partida al Reino del Señor.


Le film Macario est l'un des grands titres du cinéma mexicain, on y voit la mort au premier plan en dialogue avec un humble bûcheron.

The film Macario is one of the great titles of Mexican cinema, in it we see death in the foreground in dialogue with a humble woodcutter.

PREMIOS

Festival de Cannes, Nominada a la Palma de Oro (Mejor Película) 

Premio Golden Gate Festival de Cine de San Francisco (Mejor Actor)

Nominada al Óscar (Mejor Película de habla no inglesa)