domingo, 21 de septiembre de 2014

Todos hemos sido niños

Me gusta mucho ir al campo, pasar el día con mis primos

La niñez es la época más importante de la vida de una persona, en ella se forja la personalidad y se determinan aspectos biológicos y psicosociales que definirán la etapa adulta. Es bonito ver a los niños jugando, felices, con sus familias, en el colegio, en el parque. No obstante, un importante número de niños en el mundo no vive en las condiciones económicas, afectivas o sanitarias necesarias. El cortometraje documental Un día de campo (Carlos Caro Martín, 2014) nos presenta dos historias cruzadas, las de dos niños que nos cuentan cómo es un día en el campo, en países tan distantes como España y Uganda. Este cortometraje es un bello oxímoron cinematográfico, en el que los opuestos se tocan: la voz en off es la de un niño español, la imagen la de un niño de Uganda. El montaje en paralelo hace que la realidad cobre una nueva dimensión con valor añadido.


Tenemos muchos juguetes, el mejor es el "Lego"
A los dos niños de Un día de campo les gusta mucho pasar el día jugando, riendo, en la naturaleza, con sus amigos, hermanos y familiares; a ambos les gustaría ser como su madre, que siempre sonríe, aunque trabaje en un sitio aburrido; a veces pasan ratos con su abuela y por las tardes meriendan. Es conmovedor que la afirmación que más resuena en nuestra memoria cuando termina el documental sea la de que "cuando eres niño puedes hacer lo que quieras", ¿realmente es así? El extraordinario efecto retórico que se consigue en el cortometraje nos invita a reflexionar sobre las diferentes oportunidades de los protagonistas, que simplemente han nacido en diferentes países del mundo (es brutal el choque de realidades, la del niño occidental cuya voz inocente y feliz nos indica que goza de gran bienestar y la de la imagen de los niños de Uganda, carentes de todo menos de sonrisa, obligados a trabajar en una cantera).


Por la tarde merendamos todos juntos
EN CLASE DE ESPAÑOL
De las etapas de la vida, es la infancia la que más nos puede motivar a compartir experiencias en clase de español. Hay un vocabulario que pertenece a esta época: "jugar", "juguete", "divertirse", "travesura", "colegio", "escuela", "profesor", "asignatura", "premio", "castigo". Hablar de la infancia nos permite practicar la narración descriptiva en pasado, cómo éramos de niños, qué hacíamos, dónde vivíamos. Este documental, además, nos pone sobre la mesa un tema importante sobre el cual debatir: el trabajo infantil; hemos de preguntarnos si en el país en el que vivimos hay niños que trabajan, en qué tipo de actividades laborales, cómo se puede compaginar el trabajo con los estudios, si es posible jugar y trabajar.

Mi madre siempre sonríe

PREMIOS
Premio FILMIN Mejor Corto Documental en la XII edición del Festival NotodoFilmFest
Premio TVE Cámara Abierta 2.0

This documentary shows us a day in the countryside of two children who live in very different social circumstances, one in Spain and the other one in Uganda. The images and sound create a distorted effect that make us wonder about the injustice in the world and the lack of opportunities.

Ce documentaire nous montre une journée dans la nature de deux enfants qui vivent dans des circonstances sociales très différentes, un enfant en Espagne et l'autre en Ouganda. Les images et le son créent un effet déformé qui nous fait réfléchir à propos de l'injustice dans le monde et le manque de possibilités