lunes, 8 de abril de 2013

A mi manera

"¡Válgame Dios, qué alegría tiene esta gente,
qué fatigas tengo yo"
En el documental Flamenco de raíz (2012) de Vicente Pérez Herrero se dan definiciones magníficas del flamenco, en ellas se destacan sus valores intrínsecos con hipérboles tan expresivas como "en el flamenco todo son heridas profundas, serias y visibles". Esta fuerza y atractivo del discurso que genera el flamenco ha servido para que cientos de personas de todo el mundo se desplacen al célebre centro madrileño Amor de Dios, donde aprenden a bailar, cantar, tocar la guitarra, el cajón, las palmas y, fundamentalmente, a venerar este arte antiguo y ancestral. Al frente de Amor de Dios (un templo de la didáctica del flamenco creado en 1953) nos habla Joaquín San Juan, su actual director, quien nos ofrece algunas de estas maravillosas definiciones del flamenco que tanto han servido para atraer a jóvenes talentos de los rincones más perdidos de la tierra: "el flamenco es la visión de un perdedor enfrentado a la sociedad", "es un grito de libertad", "una fatiga, una conciencia profunda de lo que está pasando", "una mano que gira".

En mi hambre mando yo
Más allá del ditirambo, de la grandilocuencia, de la apología de una forma de entender la expresión y creación artística, en Flamenco de raíz nos queda claro que el flamenco es una forma de vivir y de sentir el arte. Lo vemos con gran evidencia en la figura de Antonio Álvarez, un cantaor agarrado a la libertad que le dan su humilde trabajo de barrendero y su barrio de El Molinillo (Málaga), lejos de los grandes escenarios y del mercantilismo del mundo de la farándula. Antonio Álvarez es un artista que se aleja radicalmente de todo lo que pueda alterar la pureza de su arte, de todo lo que pueda corromperle como persona y artista, y ello implica el dinero (quemó con su mechero 10.000 pesetas "de las de antes"), la fama y el poder en los circuitos artísticos. Es por ello que este cantaor ha elegido cantar sus fandangos en círculos muy restringidos y exclusivos, de un elitismo entendido sólo como fervor y culto al cante por el cante en sí mismo (sólo le escuchan sus amigos, las gentes de su barrio, las presas de la cárcel de Málaga).

Un grito del pueblo,
"Oh, my sorrow is so great!"
En este documental se explica mediante ejemplos vivos lo que significa "de raíz", una expresión mediante la cual en español nos referimos a lo puro, lo genuino, lo auténtico, lo verdadero, lo original...  que tratándose de una manifestación artística de gran alcance como el flamenco nos remite también a unas señas antropológicas (el pueblo gitano) e históricas (cantos y música de Al-andalus), es decir, sus raíces culturales. Podemos sin ninguna duda afirmar que Flamenco de raíz  nos ofrece, a través de los testimonios de las personas entrevistadas, la mejor definición de lo que es este "arte total" y la dimensión de sus "ídolos" más legítimos, veraces y sinceros: los que han recogido el testigo de aquellos anónimos artistas que a principios del siglo XX acudían a los "colmaos" para alegrar con fiestas flamencas a los clientes que iban a comer y a cenar. Hablamos no sólo de Antonio Álvarez, sino también de los jóvenes brasileños, franceses, japoneses, norteamericanos, holandeses, y de tantas otras procedencias, que acuden año tras año a las tablas de Amor de Dios para conectar artísticamente con esta "raíz" al tiempo que aprenden música, baile y, por supuesto, lengua española.

Aprender un arte, venir de lejos
EN CLASE DE ESPAÑOL
Con el visionado del documental Flamenco de raíz, podemos proponer a los estudiantes muchas expresiones que en español proceden del mundo del flamenco ("cantaor", "bailaor", "cante") y que se han hecho muy populares entre todos los hablantes del idioma por su expresividad. Recordemos que incluso la misma expresión "ponerse flamenco" en español significa 'reaccionar y oponerse a algo con temperamento'. Puede resultar interesante elaborar una lista de estas expresiones del flamenco en clase de español, como "a palo seco", que significa 'sin acompañamiento', "arrancarse" que se utiliza por 'salir' de un lugar o 'irse', "ponerse farruco" por 'enfadarse', "jalear" por 'acompañar con las palmas' y también por extensión 'protestar', "¡qué pellizco!" por '¡qué conmoción!', "irse por peteneras" que significa lo mismo que la locución "irse por las ramas", entre tantas otras expresiones y frases hechas que dan un inmenso colorido y aportan muchísimos matices al español oral.

Si quieres ver imágenes del último día de rodaje de Flamenco de raíz en Amor de Dios , haz CLICK.

Este post está dedicado a Anne Cayuela, excelente hispanista (especializada en la edición en el Siglo de Oro en España. Su obra "Le paratexte au siècle d'or", Genève: Droz, 1996, es una referencia imprescindible). Allá por los años 90, cuando Anne Cayuela salía de la Biblioteca Nacional en Madrid, después de largas horas de investigación se dirigía directamente a Amor de Dios a bailar, taconear, y a expresar su gran talento también con el flamenco. ¡Qué alegría conocerte! ¡Cuántas fatigas entre libros!