lunes, 7 de octubre de 2013

El amor no es un juego de niños

¿A qué estamos jugando? ¿El amor es un juego?
¿A qué jugamos cuando dejamos atrás la infancia? A juegos de mesa, de azar y apuestas, deportes, incluso algunos adultos juegan a videojuegos, aunque estos últimos no suelen hablar de esta aficción con los demás para no ser considerados adictos a las tecnologías. En el cortometraje Ludoterapia (León Siminiani, 2006) se nos propone, precisamente, comprobar el efecto que se produce en los mayores cuando se ponen a jugar a un sencillo juego de niños. Y es que los niños para divertirse necesitan pocas cosas, usan principalmente su imaginación, por eso juegan al escondite, a retarse a ver quién se ríe el primero, a imitar como si fueran su espejo a otra persona y repetir sus gestos y todo lo que dice. Sin embargo, a los adultos, a quienes la imaginación puede llevar a territorios turbadores y desasosegantes (sospecha, agresividad, violencia), los juegos pueden ser incluso contraproducentes para su salud.

Os vamos a imitar hasta sus últimas consecuencias

En Ludoterapia dos parejas se enfrentan a su propia relación conyugal, se trata de vecinos que aparentemente no tienen problemas económicos y viven una vida estable, aunque la monotonía y la rutina parecen haber hecho mella en sus sentimientos. Es por ello que, para dar emoción a sus vidas, una de las parejas (la interpretada por Marta Aledo y Luis Callejo) decide imitar a sus vecinos de enfrente, que tienen su misma edad -unos treinta y tantos- y tampoco tienen hijos, ni muchas cosas que decirse entre ellos (Belén López y Antonio Garrido). Actividades cotidianas como el levantarse, vestirse, desayunar, ir al trabajo, volver a casa, comer, descansar... y volver a empezar al día siguiente se han convertido en un hastío para los protagonistas del film, y para salir de este círculo vicioso los vecinos deciden jugar hasta sus últimas consecuencias.


Te copio, no tengo otra cosa mejor que hacer

En cierto modo, en el film podemos ver una sutil critica a la observancia social, es decir, a que muchas de las cosas que se hacen en la vida se realizan por imitar a los demás. Lejos de ser un juego, nos miramos en el espejo de nuestros amigos, vecinos, compañeros de trabajo, de las personas que tenemos más cerca. Y es que nos atraen más los objetos ajenos que los propios, sentimos curiosidad por saber cómo viven otras personas, por conocer detalles de la cotidianidad de los que nos rodean. No en vano, algunas culturas se protegen de la vista o mirada de los demás, para evitar el llamado "mal de ojo". Y recordemos que buena parte del éxito de las redes sociales en la actualidad es que se basan en lo inmediato y lo compartido por una comunidad virtual. A muchos adultos a quienes les cuesta entrar en las reglas del juego social, el comunicarse por twitter o facebook es un entretenimiento seductor, una forma de llenar el vacío vital.



Componente lúdico en los adultos, fundamental para aprender
EN CLASE DE ESPAÑOL
La reflexión sobre los juegos es importante, ya que según las culturas cambian las costumbres y hábitos, aún tratándose de juegos similares. Para los niños el juego es imprescindible, una forma de aprender. También para los adultos el juego es una herramienta de aprendizaje, especialmente cuando se aprende una lengua extranjera. El componente lúdico en clase de español es fundamental para motivar a los estudiantes a realizar un aprendizaje activo y significativo.
Por otra parte, en la sociedad actual los adultos recurren a terapias alternativas para mejorar aspectos de su vida, por ello hablamos de la "ludoterapia", a la "risoterapia" (terapia de la risa) o la "aromaterapia" (terapia de los aromas), entre muchos ejemplos. Sería interesante que en clase de español hubiera un intercambio de puntos de vista y experiencias sobre estas prácticas.

PREMIOS
Premio Mejor Corto Europa Cinema 2007