martes, 26 de febrero de 2013

El color de nuestros sueños

Western, fantasía y crítica social
El Vendedor de Humo de Jaime Maestro Sellés (2012)ha sido el ganador del Premio Goya 2013 al Mejor Cortometraje de Animación, merecido galardón a una fantasía que nos habla del color de nuestros sueños. No olvidemos destacar uno de los méritos de este cortometraje, y es que nos ofrece una historia real dentro de la historia de ficción, un sueño dentro de un sueño, como en mise en abyme. La historia real es que este corto, imbuido de imaginación, ha sido realizado por alumnos de la Escuela Valenciana de Cine PrimerFrame, donde Jaime Maestro es profesor. Magister dixit. Este corto es el sueño realizado de unos alumnos y su profesor, que además se apellida Maestro y no es precisamente un vendedor de humo.

De color rosa, pero... ¿La vie en Rose?
Y ahora, hablemos de la historia de ficción. En este cortometraje un vendedor ambulante llega a un pequeño pueblo ofreciendo una cautivadora mercancía, hacer realidad los sueños de los habitantes a cambio de un precio que, a todas luces, parece simbólico. Como aquellos vendedores del elixir de la vida o curalotodos del western de los años 50, nuestro protagonista es recibido por los lugareños con cierta distancia, como si fuera un charlatán más de los que llegan de ciento en viento por el pueblo. No obstante, las reticencias se deben no sólo al escepticismo que suele caracterizar a las personas que viven en el mundo rural y lugares alejados de núcleos urbanos, sino también a la indolencia, desidia y ataraxia que parece determinar sus existencias. Con todo, lejos de seguir en su Beatus ille, la gente de este pueblo remoto parece finalmente reaccionar con agrado al hechizo y ensueño que ofrece el sospechoso recién llegado.

Pequeños anhelos... que se esfuman
El Vendedor de Humo es una historia de fantasía que está en conexión con la realidad, no sólo con la de los autores del film sino, sobre todo, con la de los espectadores. Cuando vemos el excelente final de esta historia de animación nos vemos también a nosotros mismos, porque en los tiempos que vivimos estamos rodeados de vendedores de humo sentados en despachos, oficinas, instituciones y gobiernos. Nuestros sueños e ilusiones se desvanecen, se esfuman, sí, como humo se van... ya se han ido.

EN CLASE DE ESPAÑOL
En este corto conocemos a un vendedor de humo, es importante reflexionar sobre este concepto en la actualidad, pensar qué entendemos por "vendedores de humo" hoy en día, qué valores y nuevas significaciones alcanza esta expresión. En España con la expresión "vendedor de humo" nos referimos a una persona que hace alarde de conocimientos, habilidades, talento, riquezas, siendo todo una fachada para engañar a los demás. ¿Conoces el significado de palabras sinónimas como "embaucador", "charlatán", "engañabobos"? En Argentina, un "vendedor de humo" es un "estafador" un "timador". La expresión "vendedor de humo" proviene del derecho (Derecho Romano), donde se designa con esta expresión a las personas que cometen delitos propios del tráfico de influencias -"sicofantes", "mentirosos"- que sacan ventaja de la familiaridad que tienen con algunas personas para aprovecharse de su credulidad y venderles, precisamente, una influencia que no se tiene.

Asimismo, con este cortometraje es interesante pensar en la vida en los pueblos, cómo es la vida en el campo, precisamente ahora que por la crisis económica se está volviendo a buscar nuevas oportunidades laborales y económicas en las zonas rurales.